▷ La Biblia y su Reflexión Sobre el Coronavirus

Reflexión Cristiana sobre el Coronavirus

En estos días hemos visto cómo un virus ha tomado el control global. Los gobiernos de todo el mundo han llamado a la población a una cuarentena indefinida, hasta que se disminuya el riesgo de contagio; locales comerciales cerrados, empresas sin laborar, el sector educativo sin actividades. Así que, como el resto de las instituciones, la iglesia no está exenta de esta medida.

Una de las agrupaciones de personas más afectadas son los creyentes, ya que tienen como costumbre congregarse y hacer acumulaciones grandes de personas para compartir acerca de su creencia, pero a causa de sus autoridades terrenales y sobre todo para ser consiente sobre la situación, han detenido las acumulaciones grandes de personas en sus congregaciones para evitar la propagación.

También han tenido que enfrentar malos comentarios de personas mal intencionadas, tales como: ¿Dónde está tu Dios en medio de esta situación? ¿Por qué no oran para que esto pase? ¿Por qué Dios no solo castiga a los malos sino a todos con esta pandemia? Y aunque puedan ser preguntas como mucho sentido, preguntas que tienen su posible respuesta bíblica, lo que molesta mucho es el tono con que se plantean, la arrogancia, la pedanía y como decíamos en Venezuela “la Atorrancia”. Pero para no dejar estas preguntas si una respuesta así sea corta, recordemos que Job era prácticamente el mejor creyente que Dios tenía en esos tiempos en la tierra, y sin embargo lo hizo pasar por pruebas peores al coronavirus y sin embargo Job no se puso atorrante con Dios y entendió que son propósitos para ayudarlo a crecer más como persona y cristiano, entonces porque nosotros los humanos de la actualidad queremos recibir de Dios solo lo bueno y no lo malo (lo que nos ayudará a ser mejores).

¿Curiosidad de la Fecha del Coronavirus?

Ante esta realidad de este inconveniente mundial podría surgir la pregunta: ¿Es casualidad el momento del año en que esto ocurrió? La proximidad de la Semana Santa o Semana Mayor, según la tradición, ha sido conocida como cuaresma desde el siglo. IV.

Al considerar ambos términos podemos darnos cuenta que, a pesar de su similitud, su objeto es totalmente diferente. Cuarentena es el aislamiento preventivo de personas, animales o cosas, que proceden de algún lugar donde hay una enfermedad contagiosa. Cuaresma (del Lat. tardío quadragesima dies: ‘día cuadragésimo’), es un período de cuarenta y seis días que comienza el miércoles de ceniza y culmina el domingo de pascua o domingo de resurrección.

Es interesante que en la biblia se muestren períodos de tiempo de cuarenta días, específicamente en lo referido al trato con Dios.

Levítico 12:2 “La mujer cuando conciba y de a Luz Varón será inmunda siete días, conforme a los días de su menstruación será inmunda. Mas ella permanecerá treinta y tres días purificándose de su sangre, ninguna cosa santa tocará, ni vendrá al santuario, hasta que sean cumplidos los días de su purificación.” 

Génesis 7:17 “Y fue el diluvio cuarenta días sobre la tierra…” 8:6 “y sucedió que al cabo de cuarenta días abrió Noé la ventana del Arca que había hecho.”

Éxodo 24:18 “Y entró Moisés en medio de la nube, y subió al Monte, y estuvo Moisés en el monte cuarenta días y cuarenta noches.”

Mateo 4:2  “Y después de haber ayunado cuarenta días y cuarenta noche tuvo hambre.”

Entonces, si ambos, cuarentena y cuaresma, son tiempos de aislamiento, ¿cuál es la diferencia entre estos términos?

Para dar respuesta a esa pregunta se puede considerar como ilustración estos eventos narrados en la biblia:

Noé entró en el arca, donde permaneció encerrado cuarenta días, pero al salir de ella luego del diluvio, y a pesar del pacto que Dios estableció con él, se embriagó y esto condujo al pecado de Cam, uno de sus hijos, quién fue maldito por su padre. Da la impresión que para Noé ese tiempo fue sólo de cuarentena.

Por otra parte, cuando Moisés subió al monte Sinaí para recibir la ley, y permaneció allí cuarenta días y cuarenta noches, salió resplandeciendo la gloria de Dios.

Otro ejemplo se observa en el ayuno de Jesús por cuarenta días, luego del cual comenzó un ministerio que cambió la historia de la humanidad.

De esta manera, si los cristianos seguimos estos ejemplos de Moisés y de Jesús, entenderíamos el verdadero significado de una cuaresma.

No es el propósito de esta disertación expresar desacuerdo con las recomendaciones emanadas de nuestras autoridades, sino establecer la importancia de que este tiempo sea para la iglesia un período de reflexión, de búsqueda de la presencia de Dios y la meditación de su palabra.

Por tanto, si en este tiempo usted está solo reposando en su casa, viendo televisión y pasando el tiempo, o sólo chateando por el teléfono, entonces usted está en cuarentena. Pero si usted está en oración, ayuno, lectura de la biblia, examinando sus fallas y enseñando a su familia sobre la salvación que viene de lo alto, entonces usted está en cuaresma.  

En conclusión, la iglesia de Cristo debe seguir el ejemplo de su Maestro, y vivir este tiempo de aislamiento en sus casas como una cuaresma. Es tiempo propicio para leer biblia, orar sin cesar, leer buenos libros que desarrollen y fortalezcan la vida espiritual, consolidar el altar familiar, y también compartir con la familia. Y cuando el tiempo se haya cumplido la iglesia pueda salir como Moisés, resplandeciendo santidad y lista para alcanzar la tierra prometida; o aún más, como Jesús, comenzado un ministerio que transforme vidas.

Muchas veces por los afanes de la vida nos decimos a nosotros mismos, incluso hasta mintiéndonos, que no tenemos tiempo para buscar de Dios, la mayoría de los casos si tenemos, pero nos decimos a nosotros mismos que estamos muy ocupados, Creo yo que, aunque estemos haciendo cosas las cuales requieran movimiento físico, incluso hasta mental, podemos meditar en las cosas de la Biblia si es nuestro trabajo requiere movimientos repetitivos como en una industria. En este tiempo de cuarentena no tenemos tales excusas y podemos dedicarle más tiempo al Señor, a meditar en su palabra y a crecer espiritualmente, no sólo de forma individual sino con cada uno de los miembros de nuestra familia. Creo que Dios permite que pasen las cosas por el bien de sus hijos y no debemos tomar esta situación como algo malo sino saber obtener el crecimiento que Dios nos quiere dar a pesar que el mundo vea este tiempo como una calamidad.

La pregunta para ti, iglesia, es ¿estás en cuarentena o en cuaresma?   

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